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No creo que exista otro auto que se pueda relacionar tanto con la cultura e historia mexicana como el Volkswagen Tipo 1, también conocido como Escarabajo, Beetle, Sedán y, claro, vocho. Durante décadas fue el auto más vendido en nuestro país y fue el responsable de llevarnos a muchos lugares ya fuera porque tú o un amigo tuyo tuvieron uno o porque subiste a un taxi en ese modelo.

Ferdinand Porsche quería hacer un auto para el pueblo, pero fracasó. Adolf Hitler se enteró del proyecto y lo contrató para llevarlo a la realidad. El auto fue producido en diferentes formas para servir durante la Segunda Guerra Mundial, pero fue hasta 1945 que este auto fue producido en masa. En 1954, el Vocho llegó a nuestro país y se comenzó a fabricar de manera local en 1961. La producción del Vocho terminó estando únicamente en México y finalizó en 2003 con una edición especial.

Ahora pasemos a qué es lo que ha vuelto a este auto tan icónico. La primera razón es su costo. Su precio logró que fuera el primer auto de muchos de nuestros abuelos, padres y hasta de nosotros mismos. Fue el auto en que muchas generaciones aprendieron a conducir, a usar la palanca de cambios, a lidiar con una dirección mecánica y a sortear la poca visibilidad con lluvia pues el interior se empañaba, o a conducir en el calor cuando ni una ventisca pasaba por el interior en un auto carente de aire acondicionado.

La facilidad de conseguir piezas, su bajo costo y la sencillez mecánica del auto ayudaron a forjar grandes relaciones entre dueños y autos. Si tu vocho se descomponía, era fácil “meterle mano” sin tener grandes conocimientos mecánicos y repararlo. Estoy seguro que muchos talleres e ingenieros nacieron gracias a un Escarabajo.

El modelo se mantuvo básicamente igual en cuanto a estética y mecánica durante toda su historia, recibiendo mejoras con el paso de los años. Un estéreo, aire acondicionado, alguna conversión, nuevos rines, pintura, y todo tipo de modificaciones de las que nos podemos imaginar, dando luz a una de las subculturas del mundo automotriz más grandes que conocemos, la Vochomanía.

Desde hace varios años he tenido ganas de comprarme un vocho y me he dado cuenta que, a pesar de sus grandes números de producción, cada día su costo se eleva, así como el de las piezas y accesorios originales. Si deseas uno, ya sea para modificarlo o restaurarlo como un clásico, empieza tu búsqueda cuanto antes porque este icónico modelo de Volkswagen cada día se valora más.

1 Comentario

  1. Fanático del Vw sedan,un vehículo que lo modifiquen como lo modifiquen gusta y los clásicos siguen robando las miradas de la gente.los clásicos 1954_1969 y yo m siento orgulloso de ser propietario de un 1964

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