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Las mujeres experimentan más de una faceta en sus vidas al mismo tiempo que son madres. Ocupan puestos directivos, dirigen países o, como es el caso de Natalia Amann, tienen su propia empresa.

Natalia fue directora de arte en varias agencias de publicidad, pero cuando nació su primer hijo, se tomó el tiempo de disfrutar esa etapa y darle toda la atención a su bebé. También, aprovechó para aprender algo nuevo con su hijo al lado, además de lo que implica la maternidad, y comenzó a tomar clases de tejido, lo que marcó el inicio de su propio negocio al que llamó Koso. Los objetos que vende la marca para bebés y niñ@s, están inspirados en los diseños de los hijos de Natalia, quienes se han convertido en sus pequeños directores de arte.

¿Qué te parece la historia de Natalia? Así como ella, inspírate y atrévete a lanzarte a la aventura de tu propio negocio.

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